Posted by: anotherworldip | 08/11/2012

robin

El “Robin Hood” español que tomó dos súper para alimentar a los pobres

POR SUSANA VIAU

Es alcalde de un pueblito en Andalucía. Se llevó comida no perecedera para repartir entre los más necesitados.
Festejos. Sánchez Gordillo (izq.) celebra la liberación de dos compañeros que lo ayudaron en las tomas./reuters /
 

COMPARTIR

11/08/12

Dijeron que el jefe de su policía municipal gana más que Mariano Rajoy y que con ese dinero compre alimentos en vez de robarlos. Juan Manuel Sánchez Gordillo, un profesor de historia que desde hace más de 30 años es alcalde de Marinaleda, se ríe: “¡Pero si en Marinaleda no hay policía municipal, cómo va a tener jefe! –dice– Son cosas de la derecha”. Después, explica que en Andalucía el 2 por ciento es propietario del 50 por ciento de las tierras cultivables, “más que durante la Segunda República”; que hay 1.250.000 desocupados, el paro más alto de Europa; que allí malviven 3 de los 6 millones de pobres que hay en todo el Estado español; que los grandes hipermercadistas han ganado en los últimos tiempos más de 1.000 millones; y que las mercancías cuestan en su lugar de destino 1.500 veces más que lo que se pagan en origen.

Sánchez Gordillo ha levantado ampollas esta semana tomando dos supermercados en Écija (Sevilla) y en Arcos de la Frontera (Cádiz)para llevarse alimentos no perecederos destinados a los más desposeídos: ni yogurt ni chocolate entraban en el listado de lo permitido y las únicas galletas autorizadas fueron “las María, las comunes”. Algunas informaciones sostienen que ciertas entidades rechazaron la ayuda porque discrepan con el método. “Eso es mentira –se enoja Sánchez Gordillo–. Los hemos entregado a los servicios sociales de los ayuntamientos, a los vecinos que lo necesitan, a los ocupas. Ninguno de ellos lo rechazó”. Sánchez Gordillo habla muy rápido. Y no porque esté junto a su Estado Mayor tomando una finca, “1.200 hectáreas que tiene el ejército para 25 caballos”. Simplemente, es su estilo. El alcalde de Marinaleda es, además, diputado por Izquierda Unida al Parlamento andaluz; dirección del SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores) y del SOC (Sindicato de Obreros del Campo). Marinaleda es un pueblo pequeño –3.000 habitantes– en la provincia de Sevilla. En el largo tiempo que lleva al frente del ayuntamiento, la desocupación se ha reducido a cero; y surgió el Humoso, la cooperativa de vecinos que procesan aceitunas, vinos y enlatan pimientos. De otras comarcas llega ahora gente a pedir trabajo y a veces lo consigue. Todos tienen su casa y, si optan por la autoconstrucción, pagarán 25 euros mensuales para amortizar el costo de los materiales. Una vez al mes, los pobladores realizan una jornada de trabajo voluntario para limpiar y embellecer el pueblo que tiene radio y televisión propias. La TV de Marinaleda la dirige una argentina que llegó exiliada a La Coruña, hizo un stop en Madrid y recaló en Sevilla.

Los enemigos de Sánchez Gordillo sostienen que es un fundamentalista porque se exige y suele exigir. Le gusta el fútbol, pero en su casa, hasta hace poco, no había siquiera un sillón para ver la tele. “¿Para qué quiero, si tengo sillas?”, respondía.

Hay quienes argumentan que los jóvenes buscan horizontes más amplios y emigran de Marinaleda. Sin embargo, las familias permanecen, aunque rezonguen. Creen que en ningún lugar estarán mejor. Marinaleda es un oasis en Andalucía, una región donde la tierra está en manos de “grandes de España” como Cayetana de Alba, o de toreros, o de “cantaoras” como Rocío Jurado, que era propietaria de una dehesa en La Yerbabuena, en Castilblanco de los Arroyos, un pueblo también gobernado por un alcalde “rojo”, pero menos “rojo” que Sánchez Gordillo. Junto a ellos arreciaron las luchas de los jornaleros anarquistas y se insertaron el PCE y la Izquierda Unida. En 2006, la Junta designó Hija Predilecta de Andalucía a la Duquesa de Alba, dueña de 11 fincas y 35 mil hectáreas.

Trabajadores del campo con Sánchez Gordillo a la cabeza la abuchearon. Ella los llamó “delincuentes”. Después fue su hijo mayor, el conde de Salvatierra, quien los tildó de vagos. En respuesta, 800 jornaleros tomaron su finca La Arroyuela. El conde, para aquietar las aguas, hizo una visita a Marinaleda. Sánchez Gordillo le explicó: “Tú has declarado que los jornaleros no quieren trabajar. Pues, tú nos das un cortijo, aunque sea por 10 años, demuestras tu generosidad y los trabajadores del campo demuestran que sí quieren trabajar”.

Sánchez Gordillo afirma que la dirección de Izquierda Unida no lo ha abandonado en esta instancia, aunque alguno haya apoyado “el fondo pero no las formas” de la medida. El ministerio del Interior prometió escarmientos. Teme que, con el terreno abonado por la crisis, el ejemplo cunda. El alcalde de Marinaleda dice: “Si me detienen, mándame mate, eso que chupáis vosotros allí” . No es una mala idea. El mate quita el hambre.

fuente:

http://www.clarin.com/mundo/Robin-Hood-espanol-alimentar-pobres_0_753524828.html


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Categories

%d bloggers like this: