Posted by: anotherworldip | 09/15/2012

debate

 

BRASIL

La izquierda y la cuestión agraria

WLADIMIR POMAR

 

Como hemos afirmado en otras ocasiones, la oligopolización (concentración por un número restringido de grupos) de la economía brasileña, acompañada por una fuerte desnacionalización, constituye una de las cuestiones estructurales a las que el país se ve confrontado en su proceso de desarrollo industrial y agrícola. Si tomamos como ejemplo la industria química, vemos que a pesar de las innumerables fábricas cerradas durante el período neoliberal que han visto sus equipamientos transferidos hacia países con mano de obra más barata, Brasil posee aún más de mil industrias en el sector, pero éste está dominado por BASF, DuPont y algunas otras gigantescas transnacionales.

En numerosas ramas de este sector, debido a la transferencia de sedes industriales hacia otros países, Brasil se ha convertido en importador de productos que antes producía. Esto explica en parte por qué el déficit de la balanza comercial del sector ha aumentado, pasando de 1,3 millardos de dólares en 1990 a 6,5 millardos de dólares en 1999 y que haya alcanzado los 20,7 millardos de dólares en 2010. Si es cierto que una buena parte de este déficit es debido a los pesticidas, abonos y fertilizantes agrícolas, productos por los que los suministradores extranjeros BASF, Monsanto, Syngenta, Cargill y algunos otros han facturado 9,5 millardos de dólares en 2010, la mayor parte del déficit concierne sin embargo a productos químicos de uso industrial, farmacéutico y cosmético.

A pesar de estos hechos, Brasil ha sido denunciado por ser el mayor consumidor de agrotóxicos del mundo, lo que es extremadamente preocupante para la contaminación de los suelos, las aguas, la flora y la fauna así como por las enfermedades que esto causa a los trabajadores que los utilizan y a los consumidores. Más allá de esto, ciertas empresas extranjeras que son dominantes en este sector parecen también dominar la producción de semillas seleccionadas y transgénicas. Lo que ha llevado a ciertas corrientes políticas a oponerse radicalmente a la utilización de productos químicos y transgénicos en la agricultura, estimando incluso que es correcto utilizar formas de lucha en las que se destruyan laboratorios y sitios “contaminados”.

Hay otros que admiten la idea de un control y de un estudio más centrado en tales productos y sus consecuencias y que consideran un error querer prohibir completamente la utilización de estos productos y las investigaciones a ellos ligadas. Hay aún quienes piensan resolver el problema a través de la utilización prioritaria de productos “orgánicos”, “verdes” o “agroecológicos”, términos que están banalizándose y que son incluso utilizados cada vez más frecuentemente por las propias industrias químicas cuando lanzan nuevos productos al mercado. Lo que deja perpleja a la gran masa de la población brasileña ante las informaciones contradictorias que circulan sobre este tema.

Es evidente que Brasil tiene los medios de promover un desarrollo que articule el agronegocio con la agricultura familiar, lo que constituiría una base que permitiría resolver los demás problemas heredados de sistemas de producción agrícola nefastos. Sistemas que han desertificado suelos, devastado bosques ciliares (al borde de los ríos), implantado cultivos en millones de hectáreas sin conservar la menor cobertura forestal, abusado de la utilización de los agrotóxicos, polucionado los suelos y el agua y han degradado a las personas, llevando a más de 30 millones de antiguos agricultores hacia las favelas y las periferias de los grandes y medios centros urbanos. Al final, tenemos más de 300 millones de hectáreas cultivables, de las que no utilizamos siquiera 100 millones para producir 150 millones de toneladas de cereales y mantener una cabeza de ganado por hectárea en los 200 millones de hectáreas restantes. En comparación, China, que posee apenas 130 millones de hectáreas cultivables, produce más de 500 millones de toneladas de cereales.

En todo esto, lo que es grave, y probablemente más grave aún que el uso indiscriminado de agrotóxicos por el agronegocio así como por la agricultura familiar, es que el número, la superficie y la producción de las unidades agrícolas familiares se reducen poco a poco a través de la expropiación continua practicada por las grandes empresas agrícolas capitalistas. Además, en ciertas zonas del país, en el Norte más en particular, la expropiación de pequeños campesinos continúa haciéndose por un catastro ilegal. En el resto del país, la expropiación se realiza por la compra, el arriendo y otras formas legales. Este proceso pone en peligro la seguridad alimentaria del país puesto que son las unidades familiares las que proporcionan alrededor del 80% o más de los alimentos para el mercado doméstico. Este proceso pone igualmente en peligro las políticas de redistribución de la riqueza y de contención de la inflación, cuando se sabe que la mejora del poder de compra de las capas sociales de rentas bajas sirve en primer lugar para comprar alimentos, lo que aumenta así la demanda. En estas condiciones, cualquier fluctuación de la oferta de los alimentos hará presión sobre los precios y sobre la inflación.

A pesar de esto, este problema ha sido tratado de forma superficial y secundaria por los movimientos sociales y por la izquierda. Su toma en consideración no les parece central para resolver los demás problemas que sufren las zonas rurales brasileñas. Así, no hay ninguna convergencia en los temas de la defensa y de la expansión de la agricultura familiar, ni sobre el de la instalación de dos a tres millones de campesinos sin tierra que se podrían “incorporar” a la producción alimentaria. Todo esto debería sin embargo constituir un eje central de las luchas en relación con la agricultura y el campo brasileños.

La agricultura familiar no parece ser una cuestión estratégica para movilizar las capas democráticas y populares urbanas y hacerlas combatir para que la agricultura brasileña contribuya de forma decisiva al desarrollo económico y social del país. En general, en las luchas emprendidas alrededor de la agricultura y del campo, los temas privilegiados son más bien la polución de las aguas, del aire y del suelo por los agrotóxicos, así como la producción de alimentos exentos de estos productos químicos.

Así, los efectos de estas luchas sobre las grandes masas de las poblaciones urbanas son reducidos. Los movimientos sociales y la izquierda parecen no haberse dado cuenta aún de que sin la participación de las poblaciones urbanas, ningún movimiento rural en el Brasil de hoy tendrá éxito. Y estas poblaciones urbanas no comenzarán a combatir en favor de los movimientos del campo más que cuando comprendan que éstos son claves para evitar la penuria de alimentos y para reducir su precio.

En estas condiciones, la lucha por la defensa y la expansión de la agricultura familiar, incluyendo la instalación de todos los sin-tierra, en la perspectiva de aumentar la producción de alimentos y de reducir su precio, es probablemente una lucha que permitiría un diálogo estrecho con la población urbana y una articulación más clara con las luchas contra los oligopolios y los problemas que afectan a la regeneración y la protección del medio ambiente. Y que puede permitir, más tarde, que el combate contra el capitalismo agrario pase de la teoría a la práctica.

Artículo publicado en Correio da Cidadania el 15/08/2012.

Traducido de la versión publicada enhttp://alencontre.org/ameriques/amelat/bresil/bresil-oligopolisation-pollution-et-agriculture.html

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

Recomendamos también la lectura de “Golpe de timón hacia el sector privado” de Raúl Zibechihttp://alainet.org/active/57529

 

fuente: http://www.vientosur.info/spip/spip.php?article7072

 


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Categories

%d bloggers like this: